La casa azul


¿Te acuerdas?
Era una casa grande pintada de azul,
casi violeta; un viejo caserón
junto a la carretera de las montañas de la infancia...
Ayer, tantos años después,
volví a pasar por la carretera de las montañas de la infancia
y casi no reconocí la casa azul,
más bien violeta:
la fachada blancuzca y desconchada,
alabeadas puertas y ventanas rotas,
lugar de nadie y de la nada...
Cuando me di cuenta,
volví la cara atrás:
fue como contemplar mi propia calavera.


Luis Ramoneda
               
click tracking